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Geo-Tormenta
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Calificacion 4.5
Género:

Action/ Ciencia ficcion/ Thriller

País: Estados Unidos
Duración: 109 min.
Año: 2017
Director: Dean Devlin
Reparto:
Gerard Butler, Jim Sturgess, Abbie Cornish, Ed Harris, Andy García, Zazie Beetz, Robert Sheehan, Alexandra Maria Lara, Mare Winningham, Arnold Chun, Sue-Lynn Ansari, Eugenio Derbez, Gregory Alan Williams, Drew Powell, David S. Lee, David Jensen, Amr Waked

Geo-Tormenta

Geostorm
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Un ingeniero (Gerard Butler) diseñador de satélites, tras un fallo en cadena de la mayor parte de los satélites meteorológicos de la Tierra, deberá formar equipo con su hermano, con quien hace años que no se habla, para viajar al espacio y salvar al planeta de una tormenta artificial de proporciones épicas… todo ello mientras en la superficie del planeta se está gestando un complot para asesinar al presidente de Estados Unidos. Geo-Tormenta
Critica:
Antes de nada he de aclarar que, aunque soy fan del cine de catástrofes, no me terminan de gustar las actuales, si no las de antaño, como “San Francisco”, o “La calle del delfín verde”, por poner algunos ejemplos. Incluso mi debilidad alcanza a los años setenta, que es cuando este género alcanza su esplendor, con, entre otras, “La aventura del Poseidón”, “Terremoto” o “El coloso en llamas”, película que desde algún tiempo creía que iba a tener su “remake” y que fue uno de los títulos emblemáticos del género. Las actuales producciones, sean para cine o televisión, están repletas de efectos digitales, confeccionadas sin la más mínima gracia, con pésimos guiones y sin ni siquiera un buen artesano tras la cámara, creando en consecuencia productos impersonales, sin ningún encanto y olvidables, por lo que muchas producciones se encaminan al cutrerío con descaro para, al menos, provocar la carcajada, evocando al cine nipón, como pudieran ser “Megatiburón contra pulpo gigante” o “Megatiburón contra crocosaurio”. “Geostorm” escapa a ese barniz basura, pero no a su aire televisivo, más cuidada que otras aberraciones, eso es verdad, pero sin llegar a parecer cine. Tiene cierto aire a “Independence Day”, de la que su vulgar director fue el productor del film de Emmerich, mezclándolo con dosis de “Armageddon”, “Deep Impact”, algo de “Gravity” y el catastrofismo de “2012” pero sin tanto lucimiento de efectos. Es decir, nada nuevo. Yo tampoco buscaba innovación, ni por supuesto cine de autor, solamente un cine de evasión, pero lo básico ni siquiera está cuidado.

Me ha llamado la atención, que el público, cada vez más borrego, no haya respondido a la llamada de “Geostorm” como tenía pensado su productora, la Warner, y me alegro por ello. Ya está bien de llenarles a los de siempre las arcas a la primera de cambio, porque aunque sea cine puramente comercial, hay que exigir un mínimo de calidad. Al menos en mi caso, que iba con la mayor predisposición de pasarlo bien y punto, me ha resultado decepcionante.

Verla en pantalla grande, al menos ciertas secuencias, resulta más espectacular que en cualquier pantalla casera, pero hasta ahí su ventaja. Hay mucho despliegue de efectos tanto visuales como sonoros, pero sin igualar lo ya conocido. El resto del equipo queda muy atrás, ya que “Geostorm” era una excusa para lucir tales efectos.

El reparto da un mediocre resultado: Gerard Butler va de machote testosterónico, muy en la línea de Stallone, tanto que hay momentos en que parezca que simule una parálisis facial para transmitir de la manera más rústica su virilidad. Jim Sturgess, como Max, su hermano, está más perdido, intenta componer un personaje que sirva de antítesis pero le hubiera ido mejor más edad. Su acompañante, Abbie Cornish, se nos ofrece como una sustituta de Chalize Theron para nuevas generaciones, pero se queda en eso, en sucedáneo, a la que quedan años para adquirir “cuerpo”. Alexandra Maria Lara, tras una larga carrera en Alemania y a la que todavía recordamos en su notable “El hundimiento”, aprovecha para meter cabeza en Hollywood pero sin posibilidad de hacer un personaje serio, como Amr Waked como Ray, personaje de una sola cara y evidente. Peor es para el resto del elenco en el que figuran, desde actores más jóvenes, como Zazie Beetz a actores con más “prestigio”, como Mare Winningham, que aparece poco y mal, Ed Harris, el cual parece que ya se presta a cualquier producción con el único fin de lucrarse más, otra razón no le veo, o Andy García, que se quejó durante mucho tiempo que solamente le llamaban para hacer de cubano o italiano (no sé qué quiere con el físico que tiene, si hacer de vikingo o yanqui de la América profunda) aquí se quita la espinita haciendo de presidente de Estados Unidos. Puede que eso le haya colmado de orgullo, pero tampoco su labor pasará a la historia.

El guión, que parece inspirarse en ciertos momentos en “Estación polar Cebra” pretende abarcar demasiadas cosas y ser un film de aventuras, denuncia, thriller, catástrofes y con misivas ecológicas, todo muy “Benetton”, igualando a ser posible el número de hombres y mujeres y por supuesto contando con muchas razas, aunque obviando a los de siempre sean albinos, amazónicos o esquimales, porque ya puestos, les podrían haber hecho un hueco.

Y no hay mucho más que señalar. La maquinaría técnica cuida sin alardes el producto, que cuenta con algunas escenas de sentimentalismo barato imperdonables, así como un falso patriotismo, que en esta ocasión, al llevarla a cabo mejicanos, podrán molestar a Trump y eso nos divierte, pero que a fin de cuentas tales ingredientes desfasados la devalúan aún más. Más que cine palomitero es cine de plástico, que se olvida tan pronto como se engulle. Quizás en un futuro, y en buenas manos, sepan crear un producto comercial que luzca un gran presupuesto, que sirva como cine de evasión y que su calidad no provoque sonrojo, pero para eso hay que currárselo, aunque sea un poco, pero hay que trabajarlo.

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